Wednesday, February 26, 2014

Totalitarismo, fascismo, ciudadanía y educación

   La crisis que vive Venezuela nos ha ocupado estos días. Sin embargo, es como un inmenso laboratorio del cual escogemos, dentro de un océano de opiniones y noticias, aquellas situaciones que nos llaman la atención porque irremediablemente están relacionadas con la ausencia de ciudadanos que hagan posible la democracia, y más allá, la protejan y consoliden.
   Durante 15 años el régimen se ha fortalecido por medio de la manipulación, pero es justo reconocer que ésta, a su vez, viene dada por la ignorancia o la ausencia de cognición ciudadana. Pero ¿qué es la ignorancia o la ausencia de cognición ciudadana? Veamos, con el objeto de ser concreto, cuando nos referimos a estos términos, estamos considerando a aquellas personas que carecen de conocimientos, saberes y praxis que hacen imposible la facticidad de la democracia. En el caso que nos ocupa, admitimos que la ausencia de esta dimensión obstaculiza lograr la ciudadanía que demandan las sociedades democráticas del siglo XXI. 
   Podríamos asegurar que esta condición del ser humano queda evidenciada en la ausencia de cualidades, aprestos y competencias que permiten la manipulación y control. De ahí viene, la conocida expresión "la ignorancia es el opio de los políticos", pícaros por supuesto. Visto así, acordamos que, en la medida en tengamos ignorantes o ausencia de cognición ciudadana, en esa misma proporción habrán oprimidos y manipulados; de ahí vienen las peores aberraciones contra la humanidad.
   En las últimas semanas en Venezuela se han registrado innumerables acusaciones dirigidas a la oposición. En estas se señalan a los jóvenes estudiantes como fascistas, apátridas y violentos. Una batería de improperios que van dirigidos hacia los sectores de menos logros académicos, o simplemente sectores compuestos por habitantes -advertimos que la ausencia de cognición ciudadana no se distingue por la idiosincrasia de las personas. Explicamos, esta realidad no mantiene correlación con el origen académico, científico, social, económico, religioso y étnico de las personas.
  Cuando una sociedad logra la cognición ciudadana está en condiciones de discernir o elevar procesos intelectuales que descubren verdades y también falsedades, que finalmente le protegen del control y la sumisión que los regímenes totalitario proponen. Pero, dado que el grado de ausencia de ciudadanía que soporta Venezuela es alarmante, los oprimidos creen que la oposición práctica el fascismo, y por tanto, son personas despreciables que es necesario suprimir, ya que no permiten el ejercicio democrático limpio y participativo como corresponde.
   En síntesis, como los políticos no enseñan el valor y significado de la democracia, el mundo democrático debe estar dispuesto a formar ciudadanos. Entonces, los sistemas educativos deberán encargarse de formar seré humanos que no permitan manipulaciones, que valoran el significado de la democracia, saben qué es el fascismo y están capacitados para evaluar, vigilar y controlar el ejercicio democrático, en otras palabra, pueden fortalecer y construir la democracia constantemente. En esta tarea todos estamos comprometidos.

Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible.

Dr. Luis Beltrán Campos Bolívar 
Andragogo

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