Tuesday, December 18, 2012

Ese país maravilloso


La sociedad venezolana vive un periodo muy especial, probablemente único, como ocurre en cada sociedad cada cierto tiempo cuando se propone avanzar pero no puede, porque se encuentra con muchos obstáculos que le impide avanzar. Sin embargo, no se cansa ni desmaya porque tiene una meta, esa que todos queremos ver, y que es tan brillante como el esfuerzo que cada uno de nosotros tenemos que realizar en cada espacio que ocupemos.
Estoy seguro que lo que surja de todo esto marcará los próximos 50 años. Una aproximación minúscula si tomamos en cuenta que en historia las décadas son periodos fugaces o breves y que la transformación ciudadana tiende a durar décadas, pues no es sencilla la adquisición de cualidades y competencias que permiten la transformación de vecinos y habitantes en ciudadanos. Todo un sueño que debemos lograr si queremos construir un país de avances cualitativos y cuantitativos.
Siempre hago énfasis, y lo sostengo, que este periodo extrajo de las entrañas del ser humano la ausencia de ciudadanía. Una condición humana que todos poseemos y que muchos todavía no comprenden su importancia y que, desde mi perspectiva, es el factor determinante de lo que hoy vivimos. Porque, ninguna sociedad en el mundo podrá avanzar si la ausencia de ciudadanía envuelve los distintos ámbitos humanos. Al contrario, va a generar atrasos por la incapacidad cualitativa que impide interpretar los distintos fenómenos sociales, políticos y económicos.Es por esto que en la democracia suelen aparecer líderes “novedosos que deslumbran" a muchos vecinos y habitantes incapaces de estimar el verdadero valor de la democracia.
La ausencia de ciudadanía afecta a todos por igual, pero son los políticos los grandes protagonistas. Claro, están ante la presión inminente de grandes tentaciones que, por lo general, comprometen y resquebrajan sus debilidades y les llevan a menospreciar las metas colectivas, que deben ser la mayor responsabilidad de todo aquel que es servidor público. Esta es una de las razones fundamentales de la fragilidad de la democracia, que depende de la calidad ética de cada uno de los actores y gerentes políticos; 
Cuando me refiero a ciudadanía, no hago más que incluir a todos los seres humanos que constituimos parte de la sociedad política. Ello significa que abarca a todas las personas que toman parte del hecho político y la política domina todas las esferas de la vida. Por tanto, para la democracia la ciudadanía virtuosa es vital; tanto que si no contamos con ciudadanos o al menos demostramos cualidades cívicas no podremos lograr siquiera acuerdos, como por ejemplo: qué país deseamos, cuál será la educación para las nuevas generaciones, qué tipo de economía nos corresponde desarrollar, que clase de ser humano deseamos, sumisos, dúctiles y obedientes o participativos, asimismo continuaremos regalando dinero, cuando es necesario invertir en sanidad, transporte, vías terrestres, salarios, ecología y cuál estado puede garantizarnos todo ello, el estado comunal o el estado democrático. tampoco debe escapar el siguiente cuestionamiento: hacia donde debemos mirar? Hacia un estado como Suecia o Finlandia o mejor miramos a Corea del norte, Cuba o Nicaragua?  No, mejor uno que sea totalmente único.
Si queremos avanzar y construir ese país maravilloso, que sé muchos sueñan o que está en nuestras mentes, debemos dejar que muera éste, que es corrupto, mucho más corrupto que los anteriores, que tampoco queremos porque originaron el actual. Con él deben morir las ideas arcaicas, desfasadas y las acciones antiéticas que en nada ayudan, también deben desaparecer actores sin pertinencia ciudadana, pues todavía abundan, aunque sean muy jovenes. A las pruebas me remito claramente. Preguntense, es que no hay políticos jóvenes que en cargos de alcaldes o concejales que actúan como aves de rapiña, que "desconocen" sus responsabilidades de gestión o simplemente no se interesan por lo colectivo.
Venezuela es hoy todo un laboratorio social, político y humano que dejará bien claro cuáles son las bases reales de la nueva sociedad democrática que se está construyendo ante nuestros ojos.
Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible 

Monday, December 10, 2012

La docencia y los Derechos Humanos


   Soy de los soñadores que sostiene, y no es una simple suposición pues se comprueba día a día, que el nivel de correspondencia entre los sistemas educativos y las demandas de la sociedad del siglo XXI condiciona el avance de la humanidad que, en su mayoría no ve las transformaciones que se están dando. Sin embargo, siente que está en medio de una etapa de inestabilidad global que lentamente la conduce hacia espacios de incertidumbres, creados, con toda razón, por el carácter deleznable de los seres humanos, quienes conservan el artificio y la picardía como estrategias de vida, y que son las causas de contratiempos y caos que abruman al propio ser humano. No obstante, desde nuestra perceptiva las sociedades sobrellevan la conversión de un mundo materialista hacia otro sensible y espiritual, que es el fin supremo, porque muy en el fondo nuestro ser tiende suprimir la animalidad en favor de la generosidad y amor al prójimo, tanto como una necesidad, como por la esencia de nuestra naturaleza humana. 
   Todo ello es posible si la educación mantiene estrecha correlación con las demandas económicas y sociales, pero sobre todo con las necesidades humanas, pero en el estricto sentido humano, lo cual no se refiere a lo material sino a lo ético, que es la mayor fragilidad de los seres humanos. Porque esta cohesión no solo es palpable cuando genera un valor que se categoriza en la conexión que exista entre los profesionales egresados de las universidades y las diversas necesidades que existen en cada sociedad o el desarrollo económico que estas exhiban. Esta realidad deberá comprobarse no solo con hechos concretos dentro de cada ambiente, en los bienes u obras públicas que revelan eficiencia, eficacia, estética, pertinencia social y humana y con la idea de progreso y desarrollo humano. No, va más allá y es más complejo. 
   Veamos. Si aceptamos esta perspectiva, deberíamos reconocer una realidad muy desagradable, pues los resultados que están ante nuestra vista revelan un distanciamiento y una notable incoherencia entre lo que enseña, transmite y ofrecen las escuelas y universidades con la realidad humana, que es la escasez de comportamientos integrados de las personas en cada espacio del quehacer humano que denota ausencia de prácticas éticas en la actuaciones realizadas. Siendo ello una de las causas de la pronunciada crisis del mundo a comienzos del siglo XXI, acelerado también por el agite de la postmodernidad que, al menos, nos obliga a una continua revisión y evaluación de la educación que se oferta en el presente. 
   De esta manera queda comprobado la irresponsabilidad del mundo educativo y es tan gigantesca que sólo es posible concebir su magnitud cuando revisamos que La Declaración Universal de los Derechos alcanza los 64 años, mientras los sistemas educativos permanecen congelados o petrificados y sin capacidad de responder y formar a ese ser humano que practique los principios elementales que garanticen la vida en paz y, más allá, logren las metas superiores.
   Por ello hoy, más que nunca, es necesario enseñar el valor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en virtud de que la incertidumbre y el déficit de cualidades humanas nos podrían retrasar hasta etapas superadas. Además, esta visto que, la educación es el instrumento ideal y por medio del cual es posible formar los seres humanos con excelsas cualidades. De allí que no queda otro desafío para los sistemas educativos que enfrentar las carencias y aplicar currícula adaptados a las demandas de hoy. 
   Pero, son los docentes quienes tienen ante sí mismos la tarea titánica de transformarse en seres humanos plenos de cualidades éticas y ciudadanas para modelar y formar los seres humanos del mañana. Este es un reto de cada sociedad, pero son los docentes los protagonistas, que desde el espacio educativo están llamados a iniciar la transformación de la sociedad de vecinos y habitantes en sociedades de ciudadanos, que conozcan los derechos humanos, como también los básicos o políticos.
   Sin embargo, no solo es válido conocer los derechos humanos, sino que es necesario, además lograr la cognición ciudadana, que permitirá que toda persona valore el significado de los derechos humanos y los practique, los respete y cuide permanentemente. No será fácil pero no hay otra alternativa que enfrentar la realidad que no aturde. Y es por esta razón que todos los docentes tienen ante sí la tarea de revisar, evaluar y transformar su comportamiento y a partir de allí ser modelos de ciudadanía. Solo así será posible hacer factible la práctica ampliada de los preceptos anunciados en La Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible.

Tuesday, December 4, 2012

Desconsuelo, experiencia y educación

   La historia del ser humano está llena de experiencias que nutren y fortalecen nuestro transitar hacia espacios más humanos. Sin lugar a dudas, en ese camino se han sucedido eventos muy desagradables de los cuales, en su conjunto, hemos obtenido un aprendizaje, que es, en definitiva, experiencia, la cual veo como la capacidad para evitar la repetición de traumas, problemas, errores y facilitar el avance social. Esto quiere decir que aprendemos de los eventos en los cuales vivimos. Pero, son los desagradables de donde exprimimos el saber, ese que nos sirve para identificar lo que nos hizo sufrir, de donde surgieron las causas que lo originaron y que tanto nos afectan. 
   No hay nadie mayor de edad que posea experiencia sin haber conocido la pena, ello aplica a todas las sociedades y naciones del mundo. Mientras que, por otro lado, las personas o las sociedades que no logran, por si solas, conocer y saber qué es el sufrimiento, no son las más idóneas para avanzar, pues  no tienen, ni ganan experiencias para dejar atrás lo inadecuado y obstáculos que impiden avanzar.
   Es por esta razón, que surgen convicciones como la siguiente: toda sociedad logra avanzar solo a través de  las experiencias. Es decir, con escasez los pueblos adquieren saberes y astucias que le favorecen a esquivar los trances indeseados. Tanto es así que las naciones que avanzaron sufrieron y siguen aprendiendo (sufriendo) porque sigue el dolo, sigue el error, que es inevitable. Es de humano pues. En otras palabras, todas las acciones tienen resultados buenos y muy malos en la economía, la educación y la salud, por ejemplo, y de allí aprenden permanentemente. Por ello nunca ocurrirá eso que alguien llamo el fin de la historia. Una ridiculez pensar que la historia historia se acaba. Ello solo es posible si no  aprendemos, pero como cometemos errores y sufrimos aprendemos constantemente. Eso es parte de todo ser viviente. De allí que el fin esencial de la educación deberá ser la preparación y formación de seres humanos que eviten errores y así disminuyan la repetición de eventos nefastos como el comunismo, en tanto que, estos se constituyen en una de las causas de desolación del ser humano. 
   A propósito, qué papel juega el hecho de que un país sea rico, muy rico porque cuenta con inmensos recursos naturales, pero igualmente no tiene capital humano capaz de agregar valor a ese recurso natural. Saben a que me refiero: el petróleo que yace en las profundidades del subsuelo de Venezuela. Ese recurso, que muchas veces han denominado "el oro negro" o el "estiércol del diablo" por los desalentadores resultados que ha devenido con su explotación y comercialización. Acción ilógica, pues qué culpa puede tener el preciado mineral?, cuyo origen se supone sea producto de la descomposición por millones de años de inmensas plantas, vegetación y animales prehistóricos como los saurios, con el caos, la descomposición social y el atraso de un país. A mi modo de ver, no tiene la más mínima correlación. Este recurso yace en las profundidades y nada hace. Es el hombre, quien por medio de la tecnología lo extrae, lo refina y luego lo comercializa y exporta, que es el caso de Venezuela. 
   Como bien podemos ver, hasta allí no hay nada desquiciante; el problema surge cuando las ganancias son utilizadas con fines siniestros y se aplican estrategias intencionadas a imponer un sistema político perverso como el comunismo, donde las libertades y derechos humanos están limitados o controlados. Es en la mente y en la disposición de las personas de donde surgen estas atrocidades. Claro, esto no es nuevo, ya en 1936 llamó la atención de Uslar Pietri cuando afirmó vehementemente que había que sembrar el petróleo. Pero cómo iban a iniciar tan grandiosa empresa sino contábamos con el capital humano necesario. No había ciudadanía, ni la hay hoy en día, solo unos cuantos líderes populares que disponían de la chequera en mano. Eso no es nuevo. Es casi que una rutina. 
   A todas estas, será que Venezuela, después de este desastre, aprenderá a reconocer que no podemos vivir excluyéndonos mutuamente, que podremos acordar ideas sobre punto de interés común, que es ilógico que la familia venezolana esté dividida por razones políticas, que es injusto tanta pobreza, que nos encontremos entre los países de menor avance económico, social, democrático porque las libertades están condicionadas, que las esperanzas de los jóvenes estén supeditadas a una persona, y que todo este trauma esté sucediendo en pleno siglo XXI? Será que debemos sufrir todavía otros cuantos años y ver como estalla una guerra civil, donde nadie saldrá ileso, para luego aprender que debimos evitar las perdidas humanas y materiales? Hasta dónde sufrirá esta noble y dócil sociedad venezolana para aprender? 
   En lo profundo espero que sea suficiente la desolación sobrellevada, que ya logramos experiencia, que aprendimos, que estamos listos para emprender un camino juntos y que actuaremos como seres humanos y como una sociedad con cultura democrática. Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible, porque esa es la vía expedita que nos ayudará a evitar o disminuir las múltiples fallas que tenemos, como una sociedad joven que somos y, todo ello, porque si es posible formar ciudadanos con virtudes.  

Saturday, November 17, 2012

Educar, un acto político?


   Nunca se hizo tan necesario dejar atrás la ceguera e incertidumbre entre política y educación para entrar, de una vez, a la praxis viva de enseñar la democracia. 



     Si. Debido fundamentalmente a que el ser humano, por instinto, es un ser social. Para ello, dispone de cualidades y competencias apropiadamente dispuestas para mantener contacto, de manera habitual, con otras parsonas. Así que, dado que relacionarse es un compromiso, creado por la necesidad de alcanzar metas y satisfacer necesidades, asume estrategias y tácticas apropiadas para triunfar, ya que, de lo contrario, fracasaría en su intento por mejorar su existencia y bienestar. Nadie en su sano juicio podría avanzar a solas. Por esta razón, Aristóteles lo denominaría "zoon politikon", lo cual significa que somos seres políticos de manera natural y conveniente. Es decir, dado a que vivimos y compartimos necesidades, proyectos y espacios comunes, requerimos convivir y organizar nuestras vidas de la mejor manera posible. De manera que, cuando nos referimos a educación, una acción netamente humana, dicho de otra manera, de humanos para humanos, aceptamos que es un acto puro e inminentemente político.
     Desde esta perspectiva, la educación nunca podrá zafarse de la política. Sería imposible. Pues, la política es una acción y un talento inherente y vital de los seres humanos y, como tal, permanece toda la vida. Se inicia en el entorno familiar y continua en el contexto social, donde somos educados. En la familia, por ejemplo, nos enseñan a ser políticos de manera involuntaria; cada vez que nos muestran una sonrisa aprendemos a sonreír. Luego descubrimos que sonreír, fruncir el seño, llorar o gritar tienen significados y son útiles para manipular y lograr propósitos. Más tarde, en la adultez, ya sabemos sobradamente que manejando las apariencias o los estados ánimos podemos lograr metas. Con el aprendizaje recibido y las cualidades innatas demostramos que somos seres explicítamente políticos.
     Tanto la familia, como en el contexto social, ambos escenarios de la educación informal, transmiten, en el estricto sentido de la palabra, de generación en generación y de manera involuntaria, el acervo político nacional. Sucede sin premeditación y subordinado, siempre, a la cultura política adquirida previamente -nos referimos a los valores que perduran en el pensamiento, las decisiones y acciones de cada habitante. En efecto, a través del desenvolvimiento de los padres, familiares o personas adultas somos moldeados de un modo específico; adquirimos valores y anti valores éticos provenientes de imagenes, gestos, palabras y frases las cuales son apropiadas durante el crecimiento y cognitivo individual. Así pues, se va constituyendo una visión o manera de ver e interpretar la vida y lo relacionado a ella. En el fondo, la educación informal proporciona el primer cristal por medio del cual las personas, en la adultez, van a construir apresiaciones, opiniones y conceptos relacionados con la política. He allí la importancia de la familia y la sociedad en la construcción y consolidación de valores democráticos para las nuevas generaciones.
    Posterior a lo involuntario de la familia y del contexto social viene lo planificado de la educación formal, que es desarrollada en las escuelas, los liceos y las universidades, niveles de escolaridad donde intervienen adultos en el papel de maestros y profesores. Preparados para educar y formar, no solo en lo cognitivo, sino también en lo actitudinal, dimensión en la cual lo ético representa la esencia al momento de dilucidar y enseñar la democracia, llama la atención el desinteres y la escasa formación política y democrática; pues siendo profesionales de la educación, primero, como producto de familias con escasez de valores democráticos y luego de sistemas educativos desfasados de las demandas formativas para este siglo, representan un desafío. No están preparados para trasmitir valores democráticos y hacer de la educación un acto político responsable, como corresponde ante la debilidad fáctica de la democracia en América Latina y más allá. Esta realidad ha dado pie al avance del comunismo, hoy ratificada como la ideología de la sumisión, la esclavitud y la humillación de los seres humanos.
    Para las sociedades democráticas de este siglo es un asunto vital comprender la necesidad de que la educación debería ser un acto juiciosamente político. Más explícito, hoy en día está, mas que, justificado la enseñanza de la democracia. A caso, todavía, ¿no persiste el fanatismo ciego por lo caótio del comunismo? ¿O no son sufientes las causas de La Caída del Muro del Berlín y El Derrumbe de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, y finalmente, ¿no es necesario formar ciudadanos para la democracia? Después de todo los habitantes dejaron resultados nada convinventes. Estos ejemplos indiscutibles nos permiten decidir, de una vez, el uso de la educación para fortalecer la democracia. Por otro lado, ¿no es sufciente el resultado de una educación "apolitica", cuando observamos que la fragilidad del ejercicio de la democracia en Venezuela, por ejemplo, produjo "La Revolución Bonita" y condujo al uno de los países con mayores potencialidades a la ruidad como norma. Y más allá, hay ejercicios democráticos sin posibilidad de pasar la prueba de la honestidad y la trasparencia como España en Europa, Brasil, México, Argentina y Ecuador en América Latina, donde se podrían abrir espacios abiertos hacia el comunismo.   
   Lamentablemente, hoy se discute el tema del curriculo oculto. Nada más estéril, pues bien claro está que todos los currícula del mundo entre en sus fines: formar para prolongar un pensamiento y manera de ver la vida. Lo insolito es que la democracia no forma para la democracia, forma para la manipulación y la imposibilidad de pensar y actuar.
    Sin temor a dudas, el mundo democrático, hasta ahora, no ha interpretado y actuado, como corresponde para afrontar los desafíos planteados. Simplemente, no está dispuesto para conservar y construir la democracia, que hoy ha adquido la preeminencia ideológica mundial. Seguramente supune innecesario hacer tanto esfuerzo. Claro, ello significaría, por una parte, desmontar la diacronía educativa, ya al descubierto y, luego, un alto costo intelectual: aceptar que el paradigma de la modernidad todavía permanece en la educación como hace dos cientos años. Esto pareciera ser el fin de muchos intelectuales de la educación actual lo cual es inaceptable.


Luis Beltrán Campos Bolívar

Sunday, November 11, 2012

Sembrar el petróleo es formar ciudadanos

   El pasado 14 de julio se cumplieron 76 años del articulo "Sembrar el petróleo" de nuestro insigne Arturo Uslar Pietri, quien con esta publicación mostró su claridad singular pues los hechos han comprobado, con amplia certeza, su justa y premonitoria visión. En su desvelo, por un país, que inesperadamente se convierte en rico a causa de petróleo, sostiene: "llegar a hacer de Venezuela un país improductivo y ocioso, un inmenso parásito del petroleo, nadando en una abundancia momentánea y corruptora y abocado a una catástrofe inminente e inevitable". Así, advertía que el uso irracional y antitético de los monumentales recursos provenientes de la renta petrolera produciría irremediablemente el caos que hoy soportamos. No se equivoco. Más adelante sugiere "aprovechar la riqueza transitoria para crear las bases sanas y amplias de esa economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia". Continua expresando: "en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parasito inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales".
   Sin duda alguna Uslar Pietri intenta convencer que la ganancia del petróleo debería ser el motor de la economía y que esta impulsara con su fuerza todas las áreas de producción nacional. No obstante, hoy la tarea se complica pues ahora no solo es necesario sembrar el petróleo, sino que requerimos sembrar el país de ciudadanos. De tal modo se constituyan en la bisagra que complementa y agiliza el progreso económico que deberá estar en constante equilibrio con lo colectivo, pero, al mismo tiempo, para que construyan la democracia permanentemente.  
   No será fácil formar ciudadanos, pero es necesario pensar en seres humanos preparados para construir, lo que denomino: Las Realizaciones Superiores, aquellos ideales en cuales siempre hemos soñado y que tienen que ver con la paz o la convivencia social, el progreso social común, el estado de derecho, la autonomía nacional. Todo ello será posible si contamos con seres humanos con virtudes, pero que también saben que el conocimiento caduca y que por tanto es necesario desaprender para aprender de nuevo, pero además, siempre bajo los principios de honestidad, respeto, tolerancia, igualdad y participación, entre otros. En definitiva, sembrar el petróleo es formar ciudadanos virtuosos pues sin ellos de qué nos sirve la renta petrolera? 
  La mayor riqueza de un país son los seres humanos, pues pueden planificar un país de éxitos y garantizar una democracia que construye permanentemente, reguardando una mejor sociedad a las próximas descendencias. 

Por todo ello seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible.

Phd. Luis Beltrán Campos Bolívar

Friday, November 9, 2012

Giro educacional del siglo XXI, será posible?

   Inicio esta reflexión con cierta inquietud, que también ocupa a pensadores, académicos e intelectuales, y a otros que no lo manifiestan, pero están preocupados por la educación que se imparte en escuelas, liceos y universidades y que ven como la educación de hoy se desvanece más en la transmisión de conocimientos y en la preparación para el trabajo, que en la formación de seres humanos más sensibles, más espirituales. De ahí surge el siguiente cuestionamiento: cómo será la educación del siglo XXI? Continuará centrada en el logro de la satisfacción personal que produce la ganancia y el acumulamiento de capital? O girará hacia la formacion de un nuevo ser humano?
   Ciertamente, esto último no ha sido el objetivo de la educación en el último siglo pues luego de la Revolución Francesa, cuando la burguesia estableciera sus principios dentro de la sociedad europea post medieval, la Revolución Industrial exigiera un hombre que manejara y controlara las innumerables aplicaciones venidas de la tecnología y finalmente, en la era de la cibernética, cuando muchos docentes e investigadores ocupan el tiempo indagando cómo aprovechar tales tecnologías para lograr mejores resultados, la educacion se ha ocupado de lo material. Si. Es por ello que es indispensable detenerse, pensar,  reflexionar e interpretar lo que el mundo exige, lo que las sociedades necesitan.
   Sé que no es fácil romper el molde y no exageramos, pues muchos comparten inquietudes sobre la necesidad de innovar los sistemas educativos y actualizar los fines educacionales del presente. De allí que planteamos las siguientes interrogantes: será posible, ya no solo transmitir conocimientos, sino, lograr cognición sobre los derechos sociales, económicos, ciudadanos y políticos de los aprendices? Viola esta visión los preceptos educativos? Y cuando decimos que enseñar la democracia es vital, porque es el único sistema político posible que permite luchar y gozar de los derechos humanos? Se agrede la individualidad y el libre albedrío? O por el contrario, ello será la base de la educación del siglo XXI?
De nuestra parte, podemos decir que seguimos soñando con la mejor educación para la mejor Venezuela posible. 

Wednesday, November 7, 2012

El gran salto

   El tiempo, referencia del crecimiento cultural de cada pueblo, es el espacio en el cual se producen aprendizajes en las organizaciones, en las sociedades y en la gente, lo cual finalmente se ratifica con el progreso social. Por ejemplo, cuando advertimos las deficiencias de lo realizado, en el pasado y el presente, entonces asumimos un recorrido que nos puede llevar a comprender si lo que hicimos estuvo bien o mal. Este reconocimiento nos ayuda a evaluar y rectificar para mejorar, lo que se traduce en aprendizaje. Ah, pero ello solo sucede cuando advertimos las fallas y queremos avanzar.
   Muy lamentablemente, ocurre lo contrario, cuando no se reconocen los errores o cuando se reconocen pero no hay intensión de corregir, de mejorar, porque los intereses egoístas lo impiden o simplemente porque somos indiferentes y apáticos ante los errores. Así las cosas, se genera una regresión social con lo cual se establece el caos total como costumbre, que abarca todos los ámbitos del quehacer humano, tal como ocurre en sociedades rezagadas, donde las guerras son pruebas máximas de la barbarie. Visto así, las sociedades avanzadas son aquellas que están en constantes innovación y corrección. Es por esta razón que Venezuela y Latinoamérica son superadas por países de Europa, Estados Unidos, Japón u Australia, entre otros.
   Ahora bien, qué deberíamos hacer para dar el gran salto? Pues bien, no tenemos que vivir todas las experiencias que vivió Europa o Asia para mejorar. Estados Unidos y Australia lo han logrado porque están fundados en principios filosóficos pragmáticos. En cambio nosotros no hemos establecido los principios que nos guíen. Sin embargo, si logramos comprender que la transformación se inicia en nosotros mismos y que a partir de allí los cambios son inminentes, porque queremos y necesitamos vivir mejor, entonces triunfaremos. En otras palabras, vamos a revisar, evaluar y corregir para no repetir los errores del pasado. Así valoraremos que comunismo, dictadura, populismo y manipulación social son nocivos; y en esta tarea la educación es fundamental, ya que deberá iniciar la formación de seres humanos capaces de innovar, pero siempre basados en lo ético y lo cognitivo. Seguimos soñando con la mejor educacion para la mejor Venezuela posible. 

Thursday, November 1, 2012

Mi humilde propuesta

   Si la idea es constituir el estado comunal, tal cual lo fue la URSS duranre más de 70 años, entonces los Consejos Educativos van en esa dirección. En otras palabras, están ideados para que miembros del gobierno, en cada comunidad, impongan sus criterios que, a fin de cuenta, lo que persiguen es el adoctrinamiento de infantes, adolescentes, jóvenes y luego, por qué no, adultos. Con esto, buscan formar el ciudadano comunitario. Ese que entrega la vida por la patria, por los grandes ideales, y que solo ve la felicidad obedeciendo las directrices del ejecutivo nacional. En Caribe, aqui muy cerca yace un ejemplo escaloriante. Qué bien les ha ido a los gobernantes de la isla del tabaco y el son guapachoso. 
   Es cierto que no pueden ni podrán existir gobiernos autocráticos sin obedientes. Los necesitan así, que no molesten, que no participen, sino afirmando lo que le ordenen, que no hagan preguntas, los prefieren más pacificados e inertes, que preguntunes. Estos últimos molestan y fastidian y no son  apropiados para aplicar cuanta estrategia impongan. A mi modo de ver, los Consejos Educativos van imponer criterios de lo que debe hacerse en cada escuela. Así que, controlarán los curricula, docentes, directivos, hasta que la comunidad educativa desaparecezca. Pues bien abrá que organizarse. Cómo se hará? No lo sabemos, pero si nos quedamos con los brazos cruzados, estamos perdidos.
   Propongo que se plantee una idea que promuevo: formar ciudadanos virtuosos. Por supuesto, este ciudadano no será formado para obedecer. Serán autónomos, porque poserán cognición ciudadana, por lo cual estarán capacitados para analizar e interpretar de manera autónoma e independiente y tomar decisiones que beneficien al colectivo. Entonces los políticos pícaros no tendrán oportunidades de manipular. Estamos hablando de una característica de ciudadano virtuoso. Tenemos dos ciudadanos: el comunitario y el virtuoso. Uno que favorece la ductibilidad y el atraso, y otro que posee el atributo para participar, en base, no solo a conocimientos, sino a la valoración personal de la libertad, el emprendimiento, los derechos humanos, el estado de bienestar social y derechos y más. Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible

Tuesday, October 30, 2012

El docente del siglo XXI

   Pensar el docente del siglo XXI es una necesidad, un acto responsable y útil. Como tal, amerita tener en cuenta que es un ser humano, que vive en un mundo complejo, de innovaciones y de exigencias continuas, que soporta el efecto de lo social, lo económico, lo académicos y lo político, que es parte de los problemas, pero también de las soluciones y, lo que es más significativo, ha respondido al pensamiento moderno, paradigma epistémico de las sociedades rezagadas y con el cual los análisis, interpretaciones y todas las actividades del ser humano son afectadas inevitablemente. Visto así, es un profesional desmotivado por innovar día a día, mejorar su formación y preparación académica, intelectual y espiritual, herramientas útiles, básicas e indispensables para permanecer actualizado y alcanzar mejores desempeños. 
  A ciegas, no debemos responsabilizarlo de los deficientes resultados de los sistemas educativos latinoamericanos, pues es el resultado de instituciones educativas anquilosadas en la modernidad, donde el paradigma mecanisista impide ver más allá de sus fauces organizativas, por lo que no perciben cambios, innovaciones y transformaciones que se han dado, se están dando y se darán. En otras palabras, las universidades o pedagógicos viven en permanente rezago curricular e institucional, por no profundizar más, por lo que no ofrecen respuestas a los cambios, a la formanción y preparación académica adecuada y donde el docente constituye parte esencial de ese andamiaje; por lo que asumimos, deberá hacer grande esfuerzos para satisfacer las demandas globales de instrucción y formación que tanto nos afectan. 
   Como resultado, el docente de este siglo deberá mitigar las fallas formativas de la familia, de igual modo, deberá disuadir el poder de los medios de comunicación, esclarecer las deficiencias éticas colectivas de cada comunidad donde se desempeñe. Asimismo, deberá dilucidar el papel los actores políticos y sus consecuencias dentro del ámbito social y económico; para ello, esencialmente, deberá ser un ciudadano, en extracto, ser el modelo palpable del ser humano que demandan las sociedades democráticas del siglo XXI. He allí el gran desafío, pues la mayoría de los docentes ni piensan, actúan, ni se imaginan qué es SER ciudadano.

Friday, October 26, 2012

Otro zarpazo comunista

   El comunismo, o lo que es igual, el totalitarismo, agoniza, ya no posee la fuerza de la Unión Soviética, cuando se oponía sin reservas al capitalismo; ni de la Guerra Fría que congelo todas las aspiraciones de los soviets por su ineficiencia e inhumanidad. Hoy se hunde con el impacto liberador de la Primavera Árabe, que generará resultados satisfactorios en las décadas que están por venir. Pero, lucha como bestia mal herida que busca desesperadamente una oportunidad para sobrevivir. De momento, parece lograrlo cuando con afiladas garras aprovecha lo que latinoamerica le ofrece: fragilidad. Entonces, se dispone a dar otro zarpazo, un ataque que le permitirá imponer su pensamiento retrogrado y perversidad destructiva proveniente de la modernidad, donde la unilateralidad genera lo indiscutible, lo incuestionable, que tanto limito la ciencia, la justicia y la sociedad  por  más de tres siglos. Pero bueno, ello es parte del pasado, del desarrollo y evolución del ser humano, por lo que iba a suceder y sucedió.
   No obstante, lo lamentable de todo esto es que en pleno siglo XXI hallan espacios geográficos y culturales, como Latinoamérica, que favorecen la imposición del estado comunal, ese con el cual sueña el  autócrata carismático que desea detentar el poder sin obstáculos, sin limitaciones, donde los habitantes no son mas que obedientes, sumisos y controlados, sin derecho a expresar ideas u opinión, organizarse y mejorar su calidad de vida. Latinoamerica es, en definitiva, presa débil para la neoimposicion  comunista, pues no es capaz de defenderse e incentivar su propia autonomía, aquella que respeta su idiosincracia y que valora el alcance de la democracia. Es lamentable que no esté preparada para evitar la imposición del estado comunal, que sea tan sumisa, apática e indolente ante el pensamiento absurdo e irracional.
   La democracia es un constructo sumamente débil, si quienes están encargados de construirla fallan continuamente por individualismo, corrupción, imcumplimiento de ofertas y desorden económico, como frecuentemente ocurre. Por tanto, necesitará de grandes esfuerzos que la fortalezcan. Ello es posible con la participación sistémica de la sociedad, es decir, de cada uno de sus elementos. Nos referimos a gremios, sindicatos, empresarios, intelectuales, organizaciones civiles y no gubernamentales, vecinos, habitantes, universidades y más. En fin, la democracia demanda la atención ilimitada de todos, del aporte de ideas que están rondando por acá y por allá; y que líderes y organizaciones desatienden, como si fuera que van a perder protanismos. Simpre la democracia exige más humildad que egos, porque la verdad la construimos todos o simplemente nos desaparencen.

Wednesday, October 24, 2012

El hacer político del siglo XXI





   Nuestra visión de la democracia, o mejor del hacer político del siglo XXI, sostiene que quienes deseen ascender al poder deberán compartir responsabilidades, esto último como actitud propia de madurez y cultura democrática de las sociedades postmodernas. Pero, primero deberán construir una mayoría a partir de la práctica palpable de principios éticos-políticos elementales, para luego optar a metas más complejas. Así que, debemos poseer la práctica y vivencias de: (1) respeto, (2) aceptación y (3) tolerancia a divergencias y adversarios, lo cual viabiliza la accion otros principios como (4) pluralidad y (5) participación ciudadana, que finalmente generan, (6) consertación de alianzas u acuerdos en la pluralidad, donde la fluidez de ideas y cordialidad apuntarán al logro de metas superiores, a las cuales todos estamos de acuerdo en superar, porque están por encima de intereses particulares.
   Las necesidades de las mayorías conducen al logro de grandes consensos. Por ejemplo, cómo nos organizamos y lograr mejor desempeños en lo político, en lo juridico, en lo social, lo económico y lo educativo? Ello es una tarea vital para cualquier sociedad que requiera superar la pobreza, la inseguridad, el desempleo, la inflacion, el control politico y la baja calidad de los sistemas de educación y sanidad, entre otros. Cierto, es una tarea escabrosa pero entusiasta, porque está en juego la transformación y construcción de la democracia. 
  Si queremos construir una mayoría, es necesario contar con un nuevo liderazgo, que debe diferenciarse del pasado. Este líder deberá ser ético, no solo para los ojos de todos, deberá mostrar que es humano, que no siempre tiene la razón, que puede fallar, que necesita de otros, que no posee la verdad, la verdad esta en el consenso, que es humilde, que no es arrogante, que no humilla con su lenguaje verbal y gestual y, por último, oye, no impone. El líder es una persona que más que cualidades, atributos y competencias demanda colaboración para incentivar los cambios que necesitamos. 

                                                          Seguimos soñando con la mejor educación para el mejor país posible.
                                                          Profesor. Luis Beltrán Campos Bolívar
                                                          Catedra: Ciudadanía 

Saturday, October 20, 2012

Ciudadano virtuoso, la fuerza débil

 

                      El Ciudadano virtuoso, la fuerza débil


   Aunque sea difícil admitirlo, y luego aceptarlo, no hay revolución como tal sin ignorantes y  manipulados, adjetivos desagradables pero que describen, lamentablemente, a vecinos o habitantes,  base de las mayorías en Venezuela y otras regiones del mundo. Como premisa, esta visión se ha aplicado en Rusia, Cuba y ahora se implementa con audeaces, complementarias y muy poderosas estrategias, en Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Argentina. Advierto que el ejercicio de la democracia también se ha aprovechado de esta realidad
   No obstante, y consciente de ello, soy de los optimistas, de los que están en pie de lucha, pero que solo confían en que la esperanza se construye en la acción mancomunada, y que para ello es necesario ciudadanos con virtudes, la Plataforma que nos guiará hacia la construcción de la Venezuela Mejor Posible. Pero, por qué ciudadanos virtuosos? Pues bien, porque las virtudes nos permitirán, entre otra cosas, evitar control y manipulación, aun cuando las necesidades nos trituren y aturdan; y no solo eso, sino que porque poseen condiciones para construir la democracia permanentemente, pues participan con excelsa prestancia, lo que le allana el camino a acuerdos, a consensos y al bienestar común. A todo esto, reinventa la democracia y el hacer político todos los días y por tanto exigen un líder ciudadano, no un picarillo que busca el provecho individual, como miles que en el mundo pululan buscando la gran oportunidad de su vida.
   El ciudadano virtuoso, ante la fuerza del poder económico y gobiernos demagogos, surge como una fuerza, que es débil porque no tiene poder económico ni militar, pero posee atributos, cualidades y competencias que le permiten controlar, regular y contrarrestar la otra, que es inhumana y aunque lo inhumano está en lo humano, lo humano es una fuerza que puede controlar el poder del mundo material y la sugestión con ideas y actitudes ant éticas. Por todo ello, siento que la Venezuela Mejor Venezuela Posible contará con ciudadanos virtuosos que reinventarán a diario la democracia, pues saben que el beneficio material, otorgado por la providencia debe ser complemetado por la eticidad ciudadana.

                                     Seguimos soñando con soñando con la mejor educacion para el mejor país posible.
                                     Profesor, Dr. Luis Beltrán Campos Bolívar
                                     Cátedra: Ciudadanía

Friday, October 12, 2012

Lo humano y la humanidad

 
                                               Lo humano y la humanidad


   Las fallas humanas, provocadas por las deficiencias cualitativas, éticas y competitivas, inciden en el caos que la humanidad sobrelleva. Hoy Europa, sufre los embates de una crisis económica con tintes apocalípticos y América latina se debate entre democracia y totalitarismo. Afortunadamente, sólo el grupo del A.L.B.A, conformado por Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador, se adhiere al comunismo, una ideología desgastada y agonizante.
   Únicamente por dos razones fundamentales: (1) la bonanza generada por los petrodólares venezolanos y (2) la ausencia de ciudadanos respira e ilusiona a unos pocos ambisiosos. En el primer caso, porque ha permitido exportar y sostener la idea del Socialismo del Siglo XXI, lo cual solo es eufemismo, ya que en el fondo se propone establecer el comunismo como sistema político, tal como lo hizo Cuba. En el segundo caso, se comprueba que con habitantes y vecinos muy necesitados y deficientemente formados, por diversos elementos, el comunismo es posible ya que son presa fácil del populismo o de estrategias empleadas para tal fin.
   Lamentablemente, lo anterior nos revela que el ser humano nos encontramos en una encrucijada que nos lleva a la revisión de nuestros valores, decisiones y acciones, en otras palabras, a evaluar lo que somos; cosa que no es, ni será una tarea fácil, ya que todas las crisis que se han generado vienen de nuestras debilidades, en especial de la ambición al poder y a la riqueza, aspectos que han dominado al ser humano.
   Ahora bien, cómo hacemos para regular y superar esta realidad? Desde nuestra humilde óptica, es necesario formar ciudadanos, por su puesto, las experiencias contribuyen de modo muy especial pues el sufrimiento y las penas abonan la cultura política, y con ella, la democracia y la ciudadanía. Europa aprendió de la Primera y Segunda Guerra Mundial, España de la dictadura Franquista, Chile de Allende y Pinochet. También otros países lo han logrado. Así, muchos saben, por experiencia propia y luego aprendizaje, que la democracia es el sistema político que sirve a todos los seres humanos. Por ello, el mundo requiere sistemas educativos que formen seres humanos que sean capaces de valorar la democracia, que la cuiden y la construyan todo los días. 

                                                                Seguimos soñando con la mejor para la mejor país posible. 
                                                                Profesor, Dr. Luis Beltrán Campos Bolívar
                                                                Catedra: Ciudadanía
  

Thursday, October 11, 2012

La tarea del nuevo liderazgo político venezolano

   Pasada la resaca de la derrota electoral, donde parecía que la tierra se había engullido toda esperanza, comprendemos que este trance ha sido un aprendizaje que contribuirá con la maduración ciudadana de Venezuela, claro si aprovechamos este evento con la pertinencia debida. Entonces  encontraremos que las experiencias desagradables, más que las agradable, nos obligan a revisar y corregir con el propósito de evitar la repetición las fallas y luego, veremos mejores resultados; cuando realizamos este proceso aprendemos y construimos nuestra cultura democrática, conscientes que ello solo es factible cuando las sociedades se proponen avanzar. En nuestro caso, sobre todo después de haberse creado, con toda justificación, un camino político que nos llevaría hacia una mejor Venezuela, se ha generado una profunda decepción que solo se supera cuando aceptamos que estamos vivos, de pie, ya alejados del aturdimiento y la tristeza y continuamos nuestras actividades con disposición a transformar y que podemos avanzar aún perdiendo, porque si corregimos, entonces  podemos construir la nueva democracia que merecemos. 
   Ahora, cuál es la vía para iniciar la corrección. A mi modo de ver, el nuevo liderazgo político, en compañía de la unidad democrática, tiene la tarea de dirigir la transformación del vecino y habitante en ciudadano, y para ello deberán emplear ideas y estrategias frescas que permitan abrir el entendimiento y la comprensión de lo que esta ocurriendo. Explicar las causas y las concecuencias deberá ser vital. Así luego, los ciudadanos valorarán la democracia, sus principios, derechos y alcances, y finalmente la defendarán, la protejarán, la fortalecerán y la construirán permanentemente. Es el nuevo liderazgo político quien tiene la tarea de conformar los ciudadanos que sustituirán esta sociedad de incautos y dúctiles y para ello será preciso derrumbar lo establecido, entendíendose la democracia solo es posible con ciudadanos con virtudes, pues lo contrario abona terreno para la manipulación y el populismo, de donde surgen la mayores injusticias. Seguimos soñando y construyendo otra altrenativa, la que nos llevará hacia la mejor Venezuela posible. 
  

Friday, October 5, 2012

Venezuela y el desafío supremo

   La incertidumbre y el futuro de la democracia tienen en Venezuela un desafío supremo. El domingo 7 de octubre se realizará la eleccion presidencial, pero esta no es una elección presidencial y nada mas, ni mucho menos un evento democrático puro, porque flota en la esfera del ejercicio del derecho al sufragio. No. Este es evento que requiere, mas que votar, que los vecinos y habitantes asuman y valoren el significado y la trascendencia que conlleva tomar una decisión que incidirá sobre el futuro de las próximas generaciones. Debido que decidirán entre dos corrientes ideológicas distintas, una que apuesta por la reconstrucción de la democracia, y todo lo que ello implica, y otra que radicalizará el camino hacia el comunismo, es importante tener al tanto sus consecuencias.
   Sin duda las diferencias están marcadas. La exclusión, el fomento del odio y la separación y fractura de la sociedad en términos irreconciliables nos dicen que ésta no es la opción ideal. En cambio, el respeto y la inclusión, como elementos básicos para la reconciliación, la participación y la paz social, entre otras propuestas esenciales para abrir oportubidades al progreso y la construcción permanente de la democracia, es el camino para lograr la mejor Venezuela posible a mediano plazo.
   Hay demasiados elementos en juego como para pensar que este evento es solo un trámite cotidiano. La democracia y la paz están en juego y el futuro de la ciudadanía soñada está en veremos. Decimos esto porque se están enfrentando, con todos los argumentos puestos sobre la mesa, un candidato de gobierno, representado por un militar cuya formación no le permite cuestionamientos, disidencia o contrariedad, con lo cual está en el poder para dispensar ordenes y no para recibirlas. Es por ello que    el  socialismo del siglo XXI no es otra cosa que absolutismo, autocracia, dictadura o comunismo, que ha sido llevado astutamente por las condiciones histriónicas muy bien utilizadas y con las cuales, el gobernante en cuestión, ha cautivado a unos tantos incautos dentro y fuera del país. Con él la democracia no tiene oportunidad. 
  En cambio, Henrique Capriles, el candidato de la oposicón, posee formación ciudadana, acuñada por cualidades humanas y desempeños exitosos que aquilantan su perfil democrático. Este político  significa un nuevo liderazgo y la esperanza de transformación. Por su puesto, ello no garantiza que el futuro sea risueño, pues todo desempeño democrático deberá revisarse continuamente para corregir y mejorar, es decir, construir la democracia es un proceso arduo, a veces triste y exigente, pero al mismo tiempo enaltecedor porque lograr el progreso social, el estado de derecho, la autonomía y la convivencia social demanda grandes esfuerzos y correcciones. Con él la democracia en Venezuela y America Latina entrarán en otra dimensión. Esparamos una lección de las grandes mayorías. Esperamos  impactar el escenario mundial. Los hechos que se desencaderarán darán de que hablar.

Monday, October 1, 2012

Un camino a la mejor Venezuela posible

  Ya restablecido en casa se producen, gustosamente, reflexiones sobre las vacaciones en España. Entonces viene a mi que toda criris moral conduce al caos económico. Por supuesto, también pienso  en Venezuela, mi país, que vive una etapa estelar de su historia política contemporánea, pues sobrelleva la diatriba que esperamos sea saldada en favor de la democrática, ya que ella es la base para el desarrollo del ser humano, al menos en occidente, además está relacionada con la paz y el progreso de todos los que aquí vivimos, pero también es importante para America Latina, puesto que los resultados de la elección del 7 de octubre incidirán en la evolución de la democracia en la región. 
    La democracia de España, como la de Venezuela, viven una etapa difícil que pone a prueba el nivel de integridad ética de sus protagonistas. En Venezuela, sobre todo, ahora que tiene la elección presidencial y luego un nuevo ejercicio democrático, que esperamos sea constructivo, porque tiene la obligación de elevar la valoración de la democracia en medio de tantos cuestionamientos y desencantos, no solo local, regional, sino también mundial. En tanto que, España después de superar la dictadura de Franco y elevar la democracia con un estado de bienestar y derecho que era orgullo y ejemplo a seguir, pero que, probablemente, por la euforia de la integración a la Unión Europea, la bonanza comercial, la competitivad geográfica y luego la irresponsabilidad en la gestion economica, en los últimos ejercicios administrativos, finalmente ha afectado la percepción de las mayorías sobre los actores políticos y la democracia, más todavía con la aplicación medidas absolutamente impopulares, donde el PSOE y PP son los grandes responsables. Ojalá que superen este momento critico y espero que las protestas, que sigo con suficiente atención, sirvan para lograr grandes acuerdos y no desaveniencias. 
   Mientras tanto acá, en Venezuela, nos las jugamos todas. Queremos más y mejor democracia, distinta a la que origino el presente, queremos políticos que amen a la democracia, es decir, que sean servidores públicos, pero también queremos ciudadanos que participen y no sean ductiles. Estamos en el punto que definirá si avanzamos o retrocedemos, decidimos entre libertad o exclusión, tolerancia o rechazo, paz o violencia, autonomía o dependencia, estado de derecho o injusticia. En fin esta es la hora de la verdad, donde calibraremos nuestras cualidades y sabremos de qué estamos construidos. Hay un camino que nos llevara a la Mejor Venezuela posible.        

  

Saturday, September 15, 2012

Lo que la gente quiere ver


  La crisis económica esta golpeando fuerte, muy fuerte. Y pensar que todo viene, a mi modo de ver, de la deficiente planificación y evaluación que se le ha dado a los proyectos del sector económico, promocionados por los gobiernos. De ahí vienen las tomas de decisiones erradas. Sin duda alguna, no previeron resultados adversos, es mas, creo que se confiaron tanto que no lo tomaron en cuenta, que todo seria éxito y ocurrió lo nadie deseaba: España necesita tomar drásticas e impopulares medidas para hacer frente a la crisis. Ahora es fácil decirlo. Pero por hora no corresponde a los habitantes tomar parte de las decisiones del estado, no obstante y seguramente se vienen cambios en lo que se exigirán más participación.
   A todas estas, los políticos y sus asesores, que son bastantes, dejan mucho que desear. Han creado un ambiente de encrispación del cual no será fácil esquivar, prueba de ello ha sido la protesta del hoy 15 de septiembre. Cómo no van hacer cuestionados si son los responsables, que se supone realizan sus tareas por vocación, porque el político debe estar consciente que es un servidor publico y no un ser pícaro que se sirve de lo publico y de la gente sencilla y confiada. Es por eso que hoy son cuestionados lo cual es dañino para la democracia, porque si ademas del sueldo, que no esta mal, por lo antes dicho, tienen dietas y que dietas y encima de ello asesores. Ahora, asesores para qué, para equivocarse? Ahora mismo, es necesario buscar alternativas de ahorro y en esta tarea los políticos tienen el deber, no solo por irresponsables, sino por vocación de sacrificar un tanto sus ganancias y demostrar al mundo un nuevo perfil, lo que la gente común quiere ver y que la democracia necesita.
   En cuanto a la economía, no es justo que a los grandes se les apoye siempre. El que los bancos sean ayudados, después de todo en detrimento de miles de familias trabajadoras, no es justo. Los bancos no pierden nada y la gente común pierde todo. Por ello, este es un momento especial para que la economía sea repensada, que se establezcan otros limites o relación de ganancias, que no seria malo, al contrario, obligaría a los banqueros a ser más cuidadosos y a no entusiasmarse tanto con las ganancias. Si, porque es la ganancia hace perder las perspectivas, ella es la peor de nuestras debilidades. 

Friday, September 14, 2012

Crisis a través de los tiempos


                       Crisis a través de los Tiempos


   La palabra crisis esta de moda. Y creemos que si. Ultimamente ha sido utilizada con mayor frecuencia para significar una etapa económica que afecta lo social y lo político, que incide en la sostenibilidad de la democracia y calidad de vida lograda por los pueblos y naciones de la Unión Europea, por ejemplo. Esta realidad nos lleva a suponer que siempre sucedieron crisis a través de los tiempos y que ellas permitieron corregir y transformar lo equivocado, en otras palabras, las crisis fueron, son y serán necesarias. Claro, esto último si la vemos desde la perspectiva histórica.  
   Sin embargo, ello nos invita a reflexionar sobre este tema. Así surge el siguiente cuestionamiento ¿hubo alguna una civilización que no sufriera crisis o un colapso? Visualicemos por un instante la civilización griega o la romana. Por alguna razón fracasaron. Asimismo, imperios, dictaduras, despotismos y democracias, es decir, toda forma de organización política, como también la económica, que domina todo, ha sobrellevado crisis. 
   Visto así, lo que no dejará de suceder nunca es una crsis ética, porque es parte del ser humano y el ser humano es muy débil. Creamos situaciones por nuestra condición, que inevitablemente conduce a las crisis y, donde más nadie es responsable.
   Ahora bien, siendo el ser humano responsable e inteligente, al mismo tiempo, por qué no ha sido capaz de evitarlas, por qué cae una y otra vez? Será qué estamos condenados a repetirlas. ¿Es qué no hay una sociedad que evite las crisis? ¿Están Occidente y Oriente condenados a las crisis, a los fracasos y a las innovaciones? Ah, pero las crisis siempre terminan transformado, solo que a su paso dejan muchas tristezas, ya de ello el mundo sabe bastante. Lo cierto de todo es que debemos esperar que la experiencia sea suficiente como para evitar las reproducciones de situaciones nefastas para el propio serr humano.
   

Wednesday, September 12, 2012

El origen de toda crisis


  En visita por las islas canarias hemos podido observar un mundo distinto al nuestro. En específico, en Tenerife y La Palma cuentan con monumentos naturales de origen volcánico que se han aprovechado para desarrollar un turismo de calidad, lo que las convirte en destinos apetecidos por Alemania e Inglaterra, sobre todo, en invierno cuando se hace difícil por cuestiones climáticas, disfrutar la vida.  
   Sin embargo, no todo es bueno. España vive uno momento crítico de proporciones dantescas que afectarán esferas como la política y social, si es que ahora mismo la dirigencia política tanto del PP como el PSOE no están siendo valorados con deficiente desaprobación. Y claro esta, después de avanzar y consolidar la democracia por más de treinta años deberá iniciarse un gran debate sobre las causas de esta realidad, en otras palabras, deberá revisar, corregir y transformar lo que se deba transformar.
  He allí el punto. ¿Cuál es el origen? ¿Dónde fallaron? ¿Y qué hacer ahora mismo y en adelante? Porque, a mi modo de ver, el origen de todo este embrollo esta en el ser humano. Pues, y que conste que, como docente, profesor o como quiera que se vea, España y no solo ella, sino todo el mundo requiere la formación de un nuevo ciudadano. Oigase bien: ciudadano. Y cómo lo lograremos? Pues apostando con todo a la educación. Reflexionemos sobre esto: de dónde surgen los políticos, alcaldes, concejales, diputados,  banqueros o quienes planifican la educación? Amigos, no hay dudas que vienen de los pueblos y ciudades, de la sociedad. Y son y serán fieles representantes de la grandiosidad o ignominia de la cual estamos constituidos. 
  Lo que vive España y Europa, como Venezuela, son ejemplos palpables de una crisis moral que inevitablemente producirá un gran desafío: la urgencia de aplicar una educación que forme ciudadanos con cualidades y competencias y así eleven la calidad a la política. Ello demuestra que la educación deberá estar de primero. Lo demás es secundario, porque si no formamos ciudadanos, estamos condenados al fracaso y eso sólo la educación lo puede evitar. 

Thursday, August 30, 2012

Ideas rectoras e Incongruencias educativas

   Es increíble como la educación mantiene inmensas incoherencias y desfases, al mismo tiempo, con La Declaracion Universal de los Derechos Humanos, idea rectora promulgada en diciembre de 1948 como consecuencia de los nefastos resultados de la Primera y Segunda Guerra Mundial. Este argumento jurídico de carácter planetario inspira y nos dibuja un ser humano y un mundo para la paz.
   Para muchos pensadores, a los cuales me adhiero, nos parece imcomprensible e inaceptable la escasa correlación existente entre la educación y el articulado de la carta universal y sin temor a equivocarnos cuestionamos cómo después de 67 años de su promulgación apenas impieza a considerarse el abordaje de los derechos de los seres humanos, ciudadanos, políticos y económicos, como elementos fundamentales para el aprendizaje. Aún más allá, esta situación nos sugiere suponer qué habría ocurrido si hubiesemos dirigido la educación hacia estos fines desde entonces. Seguramente no se habrían detenido los conflictos y las guerras pero se hubiese abonado espacio para el respeto a las libertades ciudadanas, políticas y la democracia se habría consolidado como el sistema político propicio para el progreso de la humanidad.
   Sin embargo, la gran pregunta sería: por qué las autoridades políticas, educativas y hasta los organismos internacionales no han presionado por una educación más relacionada con la Declación de los Derechos Humanos? Claro, cada país es autónomo y como tal diseña la educación de acuerdo a sus necesidades, pero ¿puede tener objeción una formación centrada en valores? Será que no estamos preparados para dar este salto? 
   Esta y otras interrogantes aparecerán siempre que los líderes en cada país no estén en condiciones de guiar hacia mejores logros, pues nuestras sociedades están constituidas por actores políticos sin cualidades cívicas y compromiso ético, lo cual suspende apuntar  hacia metas humanas. El mundo necesita formar seres humanos que valoren y cuiden sus derechos globales. 

Saturday, August 25, 2012

Educación. ¿democracia o totalitarismo?

   ¿Hacia dónde deberá mirar la educación de este siglo? ¿A la formación de ciudadanos para la democracia, la paz, el estado de derecho, el progreso social común y la autonomía o simplemente al adiestramiento de individuos indolentes y sumisos que permiten la violación de los derechos humanos, el control y la manipulación política, que sirve a la consolidación del totalitarismo? Por qué todavía nos debatimos entre una educación "sin criterios definidos" o una educación para la democracia. Estamos perdiendo el tiempo. Lo hemos perdido. ¿Seguiremos así? Por qué tantas complicaciones si el comunismo o totalitarismo sucumbió sin atenuantes, pues no garantizo las oportunidades naturales para la vida, el desarrollo social y los derechos ciudadanos, tres elementos básicos para el avance de la humanidad. 
   Las sociedades han avanzado, no van hacia atrás, y el totalitarismo o comunismo es pasado y reminicencia del absolutismo, de la concentracion del poder en una sola persona o partido político único. Entonces, ¿por qué no enseñar a valorar y conservar la democracia, que es vital para las libertades ciudadanas, es el escenario político ideal para que los seres humanos desarrollemos nuestras potenciales naturales, donde el poder es posible alternarlo y la certeza está en el consenso y no en la imposición autoritaria de las minorías.
   Definitivamente, deberemos formar ciudadanos para la democracia, para impulsarla constantemente, porque ella es frágil y requiere reforzarse. Por esta razón, siempre es atacada en el marco de actores y partidos políticos irresponsables, que incumplen con promesas y mayorías incultas e ignorantes que no pueden hacer frente y superar los desafíos que ello representa. La democracia es una construcción continua, no es una cosa finita. Por tanto, hoy no se requiere de anuncios, sino de acordar decisiones mancomunadas, entre las cuales la educación se constituye en la base fundamental que transformará habitantes en ciudadanos dispuestos a conservarla mediante la evaluación y corrección continua. Veremos.


Friday, August 24, 2012

Codicia e incoherencias educativas

     Durante más de trescientos años, los sistemas educativos del mundo occidental se han propuesto, y de hecho lo han logrado, preparar y formar para la acumulación de riquezas, el gozo de bienes y la disposición del capital. Ello se traduce, para muchos, en indicativos de bienestar, progreso y felicidad. El capital es, y seguramente seguirá siendo por mucho tiempo, un eje fundamental para el desarrollo del ser humano, pues nuestro modo de ver, tampoco habra otro que le sustituya, ya que por instinto, por codicia y sin remordimientos los seres humanos realizamos inmensos esfuerzos por acumular. De modo que, ante esta realidad, es necesario una educación que apunte hacia otras metas. No solo para equilibrar los fines de la educación, sino más bien, para formar seres humanos más sensibles, honestos y honrados.
     Aunque ha sido el capital el motor catalizador y norte de la educación, pues ha preprado a millones de profesionales para superarse así mismos y competir con otros en una sociedad cada vez más insensible y egoísta, es indispensable una educación que forme  en valores, pues no por falta de pan, hay menos desnutrición o por más ganancias de los banqueros, corredores de bolsas, empresarios o políticos pícaros, hay más estado de bienestar, convivencia, desarrollo común, justicia y estado de derecho. Ni aun cuando los indicadores económicos nos muestran datos que nos encandilan, caminamos hacia la justicia social que tanto deseamos. 

      La crisis económica que viven muchos países de Europa, las dictaduras en el Caribe, Asia, África, Medio Oriente y el zigzag de las democracias en Latinoamérica son muestras palpables de la ambición de sus protagonistas por el poder y el capital, pero sobre todo por las debilidades de los pueblos que, aturdidos por la ignorancia permanecen inertes, apáticos e inhabilitados para valorar, cuidar y construir la democracia permanentemente. 
    A todas estas, mirando hacia  el futuro: ¿cuáles serán las prioridades de las democracias en materia educativa? (2) ¿continuarán los sistemas educativos con la orientación económica y por tanto, mecanicista? (3) ¿cuéntan los países con los planificadores apropiados para los cambios que se aproximan? Estas y otras interrogantes analizaremos en los próximos días.